
En una inmensa parte de Estados Unidos, durante 1993 se sucedieron lluvias torrenciales que llevaron al desborde de los ríos Mississippi y Missouri y la inundación de miles de hectáreas.
Por Clarín
En ese contexto, como cuenta una nota del sitio Meteored, cientos de voluntarios se unieron a la Guardia Nacional en las tareas de refuerzo del dique que protegía a la comunidad de West Quincy, en el estado de Missouri, al lado del río Mississippi.
Uno de ellos fue James Scott, quien tenía en ese momento 23 años y un frondoso historial delictivo. A los 13 años, había provocado un incendio de su escuela primaria, a los 20 años sumó otro fuego intencional y siguieron otros delitos menores.
A tal punto que el año de las inundaciones fue liberado de prisión y comenzaba su vida con el régimen de libertad condicional. En esos meses, consiguió un trabajo en una hamburguesería y se casó con Suzie.
El día del gran desastre
El 16 de julio de ese año Suzie cumplió con su rutina habitual. Esa mañana fue a su trabajo como mesera en una parada de camiones en Taylor, unos 10 kilómetros al este de West Quincy. Scott, por su parte, fue a colaborar al dique, que felizmente había podido contener la inundación.
Sin embargo, siguiendo la nota de Meteored, esa noche, inesperadamente, el dique falló. West Quincy quedó inundada y aislada. Los pobladores de ambos lados del río no pudieron llegar a sus casas. Entre las personas varadas estuvo Suzie.
La nota de Meteored cita que Scott, según la reconstrucción judicial posterior, ese día tenía pensado participar de una fiesta con bebidas, mujeres y amigos.
Lea más en Clarín

