
El jerarca chavista Diosdado Cabello protagonizó una nueva puesta en escena en el interior del país, donde intentó replicar la imagen y los símbolos de movilización de la líder de la oposición democrática María Corina Machado frente a un grupo de seguidores del régimen.
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El aparato de propaganda del chavismo difundió imágenes del evento, en las cuales el dirigente madurista apareció vistiendo una camisa azul y recibiendo rosarios de los escasos partidarios pagados para armar el show. Esta repentina indumentaria y actitud emuló de forma deliberada la iconografía y el misticismo que caracteriza habitualmente a las multitudinarias concentraciones de la Premio Nobel de la Paz.
La cúpula roja movilizó a un pequeño grupo de mujeres, vinculadas a las estructuras de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), para simular efervescencia popular a su alrededor. No obstante, la estrategia de austeridad prefabricada fracasó casi de inmediato ante la mirada detallista de los ciudadanos en las redes sociales.
Un elemento suntuoso desbarató por completo el relato de las bases oficialistas durante el encuentro. Una de las supuestas seguidoras humildes que abrazaba a Diosdado portaba en su muñeca un costoso reloj inteligente de la marca Apple, lo que dejó en evidencia las profundas contradicciones de la cúpula y su simulacro socialista.

