
Los rusos efectuaron en marzo pasado 9,2 millones de descarga de aplicaciones Virtual Private Network (VPN), utilizadas para evadir la censura estatal, 14 veces más que durante el mismo período del año pasado, según informó este martes el periódico ruso Kommersant.
El rotativo ruso fundamenta su análisis en estadísticas del servicio Digital Budget, según las cuales en un año (entre marzo de 2025 y marzo de 2026), los rusos llevaron a cabo 35,7 millones de descarga, de las cuales 21,27 millones se hicieron en los primeros dos meses del año en curso.
El mayor número de descartas tuvo lugar justamente en marzo, cuando ascendieron a 9,2 millones.
El incremento tuvo lugar a raíz de la ofensiva del Gobierno ruso contra las redes de mensajería WhatsApp y Telegram, bloqueadas con la excusa de incumplir las leyes rusas.
El medio también citó datos del servicio Sensor Tower, que analiza la popularidad de aplicaciones móviles, según el cual a fines de 2025 los cinco VPN más populares en Rusia, sin especificar cuáles, alcanzaron 7,3 millones de usuarios.
A mediados de mes varios operadores de comunicación internacional firmaron con el Gobierno un acuerdo para restringir el ancho de banda de los VPN, mientras varios servicios rusos limitaron su funcionalidad si detectan el uso de VPN.
Según expertos encuestados por Kommersant, estas limitaciones estaban dirigidas a reducir el uso de VPN, pero en la práctica están reduciendo el uso de las plataformas digitales rusas, en particular, los mercados electrónicos, donde han caído las ventas.
El Gobierno ruso lanzó a finales de marzo una nueva campaña de censura en internet con medidas para reducir el empleo de las redes VPN, que permiten acceder a los recursos prohibidos en este país.
El ministro de Desarrollo Digital de Rusia, Maxud Shadáyev, admitió que el objetivo de las autoridades es «reducir el uso de VPN», muy extendido, especialmente en las grandes ciudades y entre la juventud.
Precisó que las autoridades quieren «restringir el acceso a una serie de plataformas extranjeras» que supuestamente se niegan a cumplir con la legislación rusa en materia de seguridad o de lucha contra el terrorismo.
En clara alusión a la red de mensajería Telegram, aseguró que con algunas de esas plataformas se intentó «en vano» llegar durante largo tiempo a un acuerdo. EFE

