
Dignas de película de terror. Así describen los trabajadores a algunas áreas del Hospital Luis Razetti de Barcelona, capital del estado Anzoátegui.
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Edisson Hernández, delegado de Prevención del centro de salud, indicó que en la actualidad uno de los espacios más críticos es el pasillo que conecta al mencionado recinto de adultos con el de niños, que lleva por nombre Rafael Tobías Guevara.
“Ya tiene años sin alumbrado. Es un total peligro tanto para médicos como camilleros y enfermeros, y las autoridades del hospital, al igual que las de Saludanz (Instituto Anzoatiguense de la Salud), parecen estar tranquilos ante esta terrible situación”, expresó.
El vocero, que también es coordinador del Movimiento de Trabajadores de la Salud (Motrasalud) en la entidad, señaló que la preocupación se debe a que en cualquier momento personas ajenas a la institución pueden meterse a robar, abusar o incluso atentar contra la vida de alguno de los empleados del lugar.

Según explicó, el mencionado pasillo es utilizado con frecuencia por el personal en general, pues por allí trasladan pacientes y en ocasiones cadáveres, incluso de la maternidad que está junto al hospital de niños.
Sótano abandonado
Hernández también habló del sótano del centro asistencial de adultos, que se encuentra en condiciones deplorables desde hace más de una década.
“Desde 2010 esa área está así. Cada día empeora la situación porque hay cables de alta tensión bajo la mezcla de aguas blancas y servidas que hay en el sitio. También tiene basura y, por ende, se convierte en un foco de roedores y bacterias de todo tipo”, detalló.
Hernández criticó que de momento las autoridades brillan por su ausencia para recuperar este espacio, por lo que hizo un llamado al gobernador Luis Marcano para que atienda lo que consideran un peligro inminente.

