
La primera palabra, el primer mensaje, decía sencillamente: “Coke”. Y luego se daba una orden: “Preparen LOI”.
Por: El Mundo
Eran, en enero de 2024, órdenes que daba Julio ‘Julito’ Martínez a los venezolanos Domingo y Guillermo Amaro Chacón, y para el juez Calama y la UDEF significan, indiciariamente, mucho más que los dos millones que el ex presidente Zapatero y sus hijas pudieron llevarse del rescate público de Plus Ultra, una aerolínea fantasma que, ahora ya se puede afirmar, jamás debió ser rescatada.
Esos dos mensajes, los posteriores entre ‘Julito’ y los Amaro Chacón y la documentación hallada en registros y balances bancarios sugieren, mantienen tanto la Policía como el juez de la Audiencia Nacional, apoyados por la Fiscalía Anticorrupción, que en realidad Zapatero era el intermediario/comisionista estable para todo aquel que quisiera comprar petróleo venezolano.
O alguno de sus derivados, porque con la palabra “coke” ‘Julito se refería, en realidad -siempre en versión de los investigadores y del juez-, a ‘petcoke’, un derivado del petróleo.
Así, en los mensajes que abren este texto el presunto testaferro de Zapatero -o el “banco del jefe”, como él mismo se autodenomina en una conversación- les decía a los hermanos venezolanos, hijos del empresario ‘chavista’ Domingo Amaro, acusado de blanquear en el extranjero millones de bolívares públicos provenientes de la petrolera estatal, PVDSA, que si querían comprar ‘petcoke’ debían remitirle una “LOI”: una ‘Letter Of Intention’, que viene a ser el documento que firman dos partes cuando preparan un negocio transnacional.
Y donde se acuerda producto, precio y, ah, comisión para el intermediario. Que no era otro, sostienen juez y Policía, que el ex presidente Zapatero, quien gobernaba toda la estructura desde su despacho justo delante de la sede del PSOE, en Ferraz.
¿A quién traían los venezolanos (afincados en Madrid y desde este 2026 con la nacionalidad española) de la mano?
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