
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este miércoles que la acusación presentada en EE.UU. contra su predecesor, Raúl Castro, es “una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar” el argumentario “para justificar el desatino de una agresión militar”.
A su juicio, la “pretendida acusación” tan solo evidencia “la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la revolución cubana, y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo”.
“La altura ética y el sentido humanista de su obra derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el general de ejército Raúl Castro”, afirmó Díaz-Canel, quien calificó la decisión en EE.UU. de “ridículo intento de menoscabar su talla de héroe”.
Con respecto al controvertido incidente del derribo de dos avionetas, con el resultado de cuatro muertes, hace 30 años, hechos por los que se acusa ahora a Castro de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves, Díaz-Canel expuso la versión oficial en la isla de lo acontecido.
“EE.UU. miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate en 1996”, una acción del Ejército cubano al frente del cual estaba Castro, como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
El régimen cubano, afirmó el presidente, actuó entonces “en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales, tras sucesivas y peligrosas violaciones” del espacio aéreo de la isla por “connotados terroristas”. Esto contradice otras versiones que apuntan a que el derribo tuvo lugar en aguas internacionales.
Díaz-Canel añadió que las autoridades estadounidenses fueron alertadas “en más de una decena de ocasiones” de estos hechos (y de otras acciones previas de los hermanos al rescate), pero que se hizo “caso omiso de las advertencias” y se permitieron las violaciones.
“No se actuó de manera imprudente ni se violó el derecho internacional, como sí vienen haciendo fuerzas militares estadounidenses, con sus fríamente calculadas y abiertamente publicitadas ejecuciones extrajudiciales sobre embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico”, agregó Díaz-Canel.
También reaccionó en las redes sociales el primer ministro, Manuel Marrero, quien tachó de “falaz” la acusación de Washington contra Castro, y afirmó que la imputación es “una agresión contra Cuba” que “ayer, como hoy, tiene absoluto derecho a defenderse”.
A su vez, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, publicó un mensaje de condena a la acusación de EE.UU. calificándola de “ilegítima e ilegal” y sostuvo que “es un acto que descansa en la mentira y oculta verdades históricas” con el que “se pretende reforzar la narrativa fraudulenta para justificar la agresión reforzada contra el pueblo cubano”.
Imputación por asesinato
El Departamento de Justicia de EE.UU. imputó este miércoles a Castro los delitos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves por la muerte de cuatro aviadores de la organización Hermanos al Rescate hace 30 años, según documentos judiciales.
La acusación formal también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Perez-Perez.
La acusación contra Castro, de 94 años y hermano menor de Fidel Castro, trasciende en medio de la creciente presión de la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, contra el régimen cubano, que incluye un bloqueo petrolero desde hace cinco meses y una ampliación de las sanciones económicas contra la isla.
Trump ha impuesto un bloqueo petrolero a la isla, elevado sus amenazas de “tomar el control” del país y ampliado las sanciones contra el liderazgo cubano y el conglomerado empresarial militar Gaesa, a cargo del 40 % del producto interno bruto (PIB) de la isla, según las estimaciones más conservadoras.
Estas acciones, sumadas a la captura en enero en Caracas de Nicolás Maduro, aliado fundamental de Cuba, han profundizado la crisis económica y humanitaria que sufre la isla, desabastecida de crudo y con problemas energéticos.
Con información de EFE

