Lipos exprés, ADN de salmón y una falsa doctora sin cédula: así operaba la clínica Detox donde desapareció Blanca Adriana

Lipos exprés, ADN de salmón y una falsa doctora sin cédula: así operaba la clínica Detox donde desapareció Blanca Adriana

Sin cédula, sin permisos y con un catálogo que iba desde liposucciones exprés hasta “chips sexuales”: así operaba la clínica Detox en Puebla. (Capturas de pantalla)

 

Liposucciones “exprés” de 14 mil pesos, “chips sexuales”, ADN de salmón y procedimientos íntimos eran parte del catálogo que ofrecía la Clínica Detox, el consultorio clandestino de Puebla donde Blanca Adriana Vázquez Montiel desapareció después de acudir a una valoración médica.

Por infobae.com





Detrás del negocio estaba Diana Alejandra Palafox Romero, una mujer que no cuenta con cédula profesional registrada ante ninguna autoridad federal y que, pese a ello, realizaba procedimientos invasivos en el inmueble de la calzada Zavaleta 2511.

La Fiscalía General del Estado de Puebla investiga el caso luego de que cámaras captaran el momento en que Blanca Adriana, de 37 años, fue subida aparentemente inconsciente a un Mini Cooper rojo. Desde entonces permanece desaparecida.

Diana Palafox Romero, su hijo Carlos Quezada Palafox y la recepcionista del negocio permanecen prófugos.

Blanca Adriana solo iba a una valoración: la convencieron en el momento

La mañana del 18 de mayo, Blanca Adriana y su esposo Florencio Ramos acudieron al consultorio de la calzada Zavaleta únicamente para pedir informes. Ahí, de acuerdo con Milenio, la supuesta doctora los convenció de realizar la intervención de inmediato.

Adrián, hijo de Blanca Adriana, declaró en entrevista con Radio Fórmula que su madre les había dicho que solo iría a una valoración y que el procedimiento sería “poco invasivo, con láser”. “Nada más iba a una valoración, no iba a hacerse ningún procedimiento”, dijo Adrián.

El procedimiento ofertado era una liposucción con tecnología Microaire, conocida como PAL, que Palafox Romero promocionaba en redes sociales como una extracción de un litro de grasa en dos horas, con anestesia local y recuperación inmediata. El costo: 14,000 pesos por la lipo más 3,000 pesos por retracción de piel, según reveló Diario CAMBIO, que pudo tener acceso a las redes sociales de la clínica antes de que fueran eliminadas.

En sus videos comerciales, la presunta doctora defendía el procedimiento. “El micro aire lo que hace es retirar la grasa de manera más eficaz y eficiente… el cirujano hace menos fuerza, al hacer menos fuerza, menos riesgos para el paciente, menos moretones y más rápida la recuperación”, decía ante la cámara, según el material obtenido por el medio antes citado.

Una hora después de iniciada la intervención, el personal de la clínica envió a Florencio Ramos a comprar una faja comprensiva, vendas y medicamentos a Galerías Serdán. Cuando regresó, aproximadamente a las 19:00 horas, el consultorio estaba vacío y cerrado. Nadie respondió el número telefónico que le habían proporcionado.

Adrián relató que su padre lo llamó entre las siete y las ocho de la noche para avisarle que la clínica estaba cerrada y que, aunque tocaba y preguntaba a otros locales de la zona, nadie había visto nada. El hombre llamó a la Policía Municipal. Elementos acudieron al sitio y se entrevistaron con los propietarios del edificio, quienes llegaron casi a la medianoche y cooperaron con las autoridades.

Según Adrián, el dueño del edificio solo sabía que en el local se aplicaba botox y desconocía que ahí también se realizaban cirugías.

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