
Collares, brazaletes, anillos relojes, sortijas y pendientes. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional encontró el pasado martes un centenar de joyas en una caja fuerte situada en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero. Los agentes registraron el pasado martes la oficina ubicada en la madrileña calle de Ferraz, frente a la sede del PSOE. La secretaria del expresidente del Gobierno, Gertrudis Alcázar, manifestó a los agentes que muchas de ellas son herencia de la esposa del exdirigente socialista, Sonsoles Espinosa, y otras regalos de viajes.
Por theobjective.com
Las alhajas estaban escondidas en una caja fuerte oculta localizada por la UDEF que, inicialmente, se negó a abrir el abogado de Zapatero. Entonces se reclamó la intervención del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT). La posibilidad de que un grupo especializado de la Policía Nacional acabara reventándola hizo que accediera a entregar la llave. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha citado a declarar al expresidente del Gobierno el próximo 2 de junio como imputado. Le atribuye delitos de tráfico de influencias, pertenencia a organización criminal y falsedad documental.
Los agentes registraron el despacho de Zapatero el pasado martes a petición del juez. La diligencia se enmarca en la investigación por el papel que tuvo el expresidente del Gobierno en el polémico rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra. El golpe judicial es histórico: nunca antes en la democracia española se había imputado a un expresidente del Gobierno por delitos de corrupción.
Emails corporativos del PSOE
Durante el registro, la UDEF también volcó los correos electrónicos de Judith Wells, otra de las secretarias de Zapatero. Entre ellos se encontraban emails corporativos del PSOE, según el atestado al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. Tanto esta como Gertrudis Alcázar facilitaron a los agentes las claves para acceder a los ordenadores y teléfonos. Ese martes, la Policía Nacional también registró la sede de Whathefav, la agencia de comunicación de sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa.
Calama considera a Zapatero como el presunto líder de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad «es la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra». A través de un vídeo, el expresidente del Gobierno ha señalado que jamás ha realizado gestiones para el rescate de la aerolínea y que toda su actividad pública y privada «se ha desarrollado siempre con absoluto respeto a la legalidad».
El magistrado sostiene que Zapatero cobró casi dos millones de euros en comisiones y que dio instrucciones para crear sociedades offshore en Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, la UDEF no ha constatado que esta creara, o no con el nombre que manejan. El expresidente del Gobierno habría cobrado 490.780 euros a través de Análisis Relevante, la sociedad de su presunto testaferro, Julio Martínez. El empresario alicantino remitió a Whathefav otros 239.755 euros. La consultora cobró de Plus Ultra, pero también de Inteligencia Prospectiva, Sofgestor y Grupo Aldesa.



