
La Universidad de Córdoba (UCO) ha entregado al juez Juan Carlos Peinado un informe sobre la actuación de Begoña Gómez en su Cátedra Extraordinaria para la Transformación Social Competitiva (TSC) en la Universidad Complutense y su posible instrumentalización para un beneficio personal. La investigación de la Guardia Civil contradice afirmaciones de la esposa del presidente del Gobierno español ante el magistrado. Entre ellas, que la empresa que creó con el mismo nombre de la cátedra, Transforma TSC SL, no tuvo actividad comercial, o que la plataforma digital que se desarrolló en el seno de la cátedra no llegó a activarse. Con ambas ideas, Gómez sostenía que nunca tuvo intención de lucrarse con su actividad en la universidad pública y que no cometió el delito de apropiación indebida que se le imputa.
Por Manuel Marraco | EL MUNDO
“A pesar del corto periodo de vida de la mercantil, más allá de la intencionalidad o pretensiones perseguidas comercialmente con la fundación de la misma y que, en apariencia, se vieron frustradas de manera temprana, se apunta que esta efectivamente llegó a mantener una actividad comercial”, indica la UCO sobre la sociedad, antes de dejar constancia de dos facturas localizadas por algo más de 6.000 euros.
En sus recursos reclamando el archivo del caso, Gómez sostiene que Transforma TSC SL “no tuvo ningún tipo de actividad”. Los investigadores indican que sí la tuvo y dan a entender que fue la apertura de la investigación penal en la Plaza 41 de Madrid en abril de 2024 lo que provocó que la sociedad se declarara inactiva.
La unidad especializada de la Guardia Civil también desmiente que el software creado en el seno de la cátedra no llegara a entrar en funcionamiento. En el apartado denominado “Acciones que contravienen las pautas marcadas por la UCM sobre propiedad intelectual”, la UCO explica que “el desarrollo de la Plataforma fue dado por finalizado -sujeto a modificaciones derivadas de incidencias detectadas a posteriori” y que “se sometió a un proceso de pruebas funcionales”.
“En última instancia, la herramienta fue puesta a disposición de grupos de pymes, mediante talleres promocionales y del público general a través del portal web www.transformatsc.org, según se tenía planificado desde un inicio”, indica el informe.
Los investigadores añaden que la actuación de la cátedra impidió que el software recibiera la protección que podía darle la Ley de Propiedad Intelectual y que habría correspondido a la Complutense. No sucedió, porque el departamento competente de la UCM “no habría podido gestionar debidamente los derechos de propiedad de la Plataforma ante la ausencia de la comunicación previa por la unidad responsable del proyecto, en este caso la Cátedra”.
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