
“Siento impotencia frente a lo que está pasando, no sabemos qué hacer”, dice el presidente del Colegio Médico Departamental de La Paz, Luis Larrea, cuando se cumple un mes del inicio de las protestas y los bloqueos de carreteras en Bolivia, liderados por opositores al gobierno de Rodrigo Paz.
Por Cecilia Barría | BBC Mundo
Grupos de manifestantes han bloqueado el acceso a algunas de las principales ciudades del país, provocando escasez de productos básicos como alimentos, combustible y medicamentos.
“Nos estamos quedando sin oxígeno, tenemos pacientes neonatos, pacientes intubados, personas mayores que pueden morir”, dijo Larrea.
El médico aseguró que hasta ahora se han registrado cuatro muertes de pacientes que no alcanzaron a llegar a los hospitales para recibir atención de emergencia.
“Murieron dentro de ambulancias porque no los dejaron pasar a los centros de salud”, señaló.
La Defensoría del Pueblo confirmó que una de las víctimas mortales es un niño de 12 años que presentaba un cuadro séptico en el abdomen. “Lastimosamente cuando estaba ya camino hacia Oruro, el niño falleció”, dijo Jackeline Alarcón del Río, delegada del organismo en el Departamento de Potosí.
Este jueves cientos de trabajadores de la salud salieron a marchar para pedir a los manifestantes que hagan una “pausa humanitaria” para que se permita el paso de camiones que están varados en las carreteras.
“¡Para los pacientes, oxígeno y comida!”, coreaban mientras caminaban por la calle cargando pancartas.
“Tenemos pacientes en terapia intensiva que pueden quedarse sin oxígeno en cualquier momento”, advirtió Larrea.
“Con cinco minutos sin oxígeno se produce una muerte cerebral”, apuntó.
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