
He asistido en las últimas semanas a un intenso renacer de la actividad política en mi municipio. Por lo que he escuchado, es una tendencia nacional, pero dado que puedo ser testigo del fenómeno en mi terruño, deseo relatar un poco su significado y perspectivas en la vida local. Tras el 3E, la liberación de presos políticos, el regreso de exiliados y el retorno a la actividad pública de aquellas personas que permanecían en resguardo o en la clandestinidad, los partidos políticos han comenzado a celebrar reuniones, organizar eventos y realizar conversatorios a un ritmo frenético.
Hace poco comenté en este espacio la marcha celebrada por Convergencia en la avenida La Honda, muy concurrida y con presencia de sus líderes nacionales y regionales. Mi propio partido, Acción Democrática en resistencia, celebró una asamblea en el populoso barrio Los Chorritos e iniciamos una gira por distintas comunidades, recabando y haciendo visibles los problemas comunitarios en Barrio Bueno, Fundación CAP, Barrerita y La Pocaterra.
Por su parte, Vente Venezuela organizó una protesta en relación con la crisis eléctrica y, posteriormente, celebró su 14.° aniversario en los alrededores de la avenida La Luz. El partido Voluntad Popular efectuó una importante juramentación de su equipo de activistas en la urbanización Libertador; un evento que, cabe mencionarlo, fue muy emotivo porque reunió, después de mucho tiempo, a exiliados y perseguidos en un mismo espacio, renovando votos en favor de la lucha por la democracia.
Hace apenas unos días estuve en Barrera junto con la representación de COPEI, La Causa R, Voluntad Popular y Proyecto Venezuela en una reunión ampliada de la Plataforma Unitaria. La intención es socializar el Manifiesto de Panamá y transmitir a la ciudadanía en general la necesidad de celebrar elecciones presidenciales a la mayor brevedad posible. Todo esto ha ocurrido en apenas semanas y demuestra que la ciudadanía desea fervientemente restituir la vigencia de la Constitución y el regreso a la democracia.
Los riesgos siguen presentes, no hay duda de eso; sin embargo, el entusiasmo por participar ha superado el miedo. Hay esperanza en la calle. Espero que el gobierno de facto pueda leer con precisión lo que hoy está sucediendo. El mejor escenario, tal como las fuerzas democráticas lo han expresado, es que la transición democrática ocurra con observancia de la Constitución, de manera pacífica y electoral; ese escenario beneficia a todos, a tirios y troyanos, pero también, y más importante aún, al pueblo venezolano.
Julio Castellanos / [email protected] / @rockypolitica

