
La princesa Mette-Marit de Noruega, de 52 años, ha sido incluida en la lista de espera para recibir un trasplante de pulmón, debido al empeoramiento de la fibrosis pulmonar crónica que se le diagnosticó en 2018, informó este viernes la Casa Real de este país nórdico.
“La evolución de la enfermedad pulmonar de la princesa es grave. Tras un examen médico completo está ahora en la lista de personas a las que se les hará un trasplante de pulmón tan pronto como sea posible”, señaló el jefe del Departamento de Medicina Respiratoria del Hospital del Reino de Oslo, Are Holm, en un comunicado de la Casa Real.
La Casa Real ya había alertado el pasado diciembre del empeoramiento de su estado de salud y de que los médicos habían comenzado a prepararla para un posible trasplante.
Durante el tiempo de espera, la princesa no podrá trabajar ni cumplir con sus compromisos oficiales, y su estado de salud tendrá consecuencias para el programa y actividades de su esposo, el príncipe heredero Haakon, y sus hijos.
Así, la celebración de las bodas de plata de Haakon y Mette-Marit, prevista para el próximo agosto, ha sido aplazada, y el heredero anulará un viaje por Noruega en septiembre.
“El príncipe heredero ajustará en adelante su programa para estar más tiempo con la princesa en este período. Entre otras cosas, limitará los viajes largos en Noruega y el extranjero, antes y después de la operación”, señala el comunicado.
La primogénita de los príncipes, la princesa Ingrid Alejandra, que estaba realizando sus estudios universitarios en Sydney (Australia), se quedará en Noruega, adonde regresó la víspera, para realizar en su lugar un programa de intercambio en la Universidad de Oslo.
Su hijo menor, el príncipe Sverre Magnus, estudiará en Europa el próximo otoño, “pero regresará a Noruega cuando la situación lo exija”.
Haakon ya había admitido la semana pasada que su esposa estaba “muy enferma” y que estaba “preocupado” por su salud, lo que hizo que acortara un día su visita oficial a Japón.
Medios noruegos habían difundido la víspera imágenes de Mette-Marit entrando en el Hospital del Reino, acompañada por Haakon y por Ingrid Alejandra, y saliendo un par de horas después, lo que hizo que se disparasen las especulaciones.
El empeoramiento de su condición ha obligado a la princesa a reducir notablemente su agenda en el último año.
A mediados del pasado mes de abril, Mette-Marit apareció por primera vez en público usando una cánula nasal de oxígeno.
Aparte de por su salud, la princesa ha pasado por un último año difícil por las nuevas revelaciones sobre su amistad con el pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein y por el juicio a su hijo Marius.
Marius Borg Høiby, fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon, ha sido juzgado en un proceso en el que está acusado de 40 delitos, incluidos cuatro casos de violación, y cuya sentencia se espera el próximo 15 de junio. EFE

