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A la elaboración de los Lineamientos Regionales de Ordenación y Desarrollo del Territorio (que con ayuda de los organismos multilaterales y de las universidades nacionales, se puede hacer en un plazo relativamente rápido), con un borrador acabado de los lineamientos, en paralelo, debe seguir la preparación de una Visión Regional de largo plazo, que también se puede hacer en un tiempo prudencial. Realizados los lineamientos territoriales y la visión de largo plazo, debe continuar el Plan Estratégico Regional de Ordenación y Desarrollo Urbanístico. Con todo este bagaje terminado, entonces es cuando procede acometer el Plan Estratégico de Ciudad (PEC, uno para Caracas y otro para La Guaira), este sí tarda más tiempo en completarse, pero dada la emergencia hay que iniciarlo ya y hacer las consultas con las organizaciones representativas, donde no se puede excluir a la sociedad civil y sobre todo a las comunidades; este plan va a generar prolíficamente un amplio abanico de posibilidades de desarrollo económico y social, más allá de los hoteles, posadas y marinas.
Si por ejemplo, un proyecto estrella es acometer el puerto de cruceros, la franja costera de Vargas se puede convertir en una faja temática donde se asienten infraestructuras expositivas de bello y funcional diseño arquitectónico; muy firmes, y contentivas de temas atractivos, tales como: velerismo (stand, escuela, infraestructura o “dique” para reparar embarcaciones menores); surf; kite surf; natación y buceo; pesca de altura del pez espada -stand, escuela y competencias nacionales e internacionales-; pesca artesanal; museo marítimo; acuario; museo ambiental; recreaciones escenificadas (musicalizadas y teatralizadas, de las regiones venezolanas: Los llanos, Los Andes, el Salto Ángel, las dunas de Falcón, las playas de Margarita); museo histórico José María Vargas; museo de pintura y escultura; museo del Miss Venezuela; restauración del centro colonial histórico -la Casa Guipuzcoana, las callejuelas empedradas, recreación de asaltos de piratas, el Castillo Reverón (con exposiciones permanentes de copias fidedignas de cuadros de Bellerman, Pissarro y del propio Reverón)-; restaurantes de comida del mar; delicada dulcería criolla; fina artesanía nacional; venta del oro de Guayana; instituir el festival de la sardina; conjuntos y bailes típicos; museo del beisbol; estadio de beisbol; estadio de futbol; coliseo de basketbol; campo de golf; reconexión del teleférico entre La Guaira y Caracas, con el Hotel Humboldt y Galipán como atractivo; senderismo hacia los castillos y fortificaciones coloniales en el camino viejo a La Guaira, etc., etc.
La recuperación de los centros de educación superior: núcleo de la Universidad Simón Bolívar, Universidad del Mar, Escuela Naval; pero también, del centro de distribución de combustibles, es muy importante, ya que junto con el puerto y el aeropuerto, proporcionan empleo y desarrollo para Vargas. Explorar otras opciones viables como una red de centros de salud que incluya los aspectos de rejuvenecimiento, obesidad, SPA, odontología, geriatría, etc; creación de una escuela de turismo; institucionalizar una Dirección de Turismo en la alcaldía, y de una zona franca; estímulo de centros para el desarrollo de aplicaciones de IA, etc., etc. El aeropuerto y el puerto deben darse en concesión larga a inversionistas privados o explorar mecanismos de asociación pública-privada. El capital privado, aprovechando oportunidades, asumiendo riesgos, generando empleos, pagando impuestos y encargándose de la administración y de la gerencia, será la locomotora de empuje del estado Vargas. ¡Hay que exprimir la creatividad del venezolano!
Se deben aplicar las soluciones pertinentes que dicte la ingeniería, sin que el cemento prive sobre lo verde, con la incorporación de criterios ambientales y el tratamiento del paisajismo urbano mediante: jardines, fuentes, cominerías, bancos, luminarias, retretas, etc., de manera de embellecer los bulevares, parques, paseos, avenidas y canales de alivio. Por otra parte, crear una policía turística efectiva, es clave para atraer visitantes, brindándoles seguridad.
El Plan Estratégico de Ciudad es una herramienta muy inclusiva; se constituye en un gran acuerdo social sobre la ciudad, acerca de lo que los habitantes quieren y sueñan que sea su urbe. Además es muy efectivo para plantear un rumbo claro al desarrollo urbano (áreas de balnearios, áreas verdes, áreas turísticas, áreas de servicios, áreas comerciales, áreas gubernamentales, áreas financieras, áreas históricas, áreas de industria ligera, áreas de parques, jardines y bulevares, áreas residenciales, vialidad, áreas de protección ambiental, etc.), así como también determinar y guiar al desarrollo económico y al social, al tiempo que es propicio para organizar a las fuerzas vivas de la sociedad. De manera que para Venezuela y sus ciudades, los PEC son una magnífica oportunidad que le ofrece la planificación a su desarrollo.
Con el Plan Estratégico de Ciudad ya realizado mediante la ayuda de consultas, encuestas, estudios económicos y también sociales, se elabora el PDUL que es básicamente un plan de obras de infraestructura que hacen posible que se pueda cumplir el plan estratégico. Con todo esto, se hace un Plan Especial o Plan Maestro de Reconstrucción. Reconstruir significa mucho más que restituir. La primera piedra que se coloque debe tener un propósito claro de porqué se pone allí, y no que responda a una dinámica de comienzo, sin orden ni concierto. Así, al propósito inicial de echar a andar la reconstrucción están también los propósitos de saber que vendrá en lo inmediato, pero también en el mediano y largo plazo; que se sepa que es el inicio de un rumbo debidamente planificado. Que se tenga claro, por ejemplo, que será la acera de un bulevar que irá a la orilla de la playa, de este a oeste de Vargas, que tendrá un diseño artístico propio y característico, incluso que se pueda convertir en un emblema de la ciudad, que será el marco del paisaje marítimo y el límite desde el cual se inicia el balneario, porque la vocación del estado es y será turística.
De esta manera, si se puede iniciar la reconstrucción con una panorámica clara, soportada en una sólida planificación y diseño del desarrollo urbano, además de la ejecución de las infraestructuras requeridas de servicios básicos (agua potable, saneamiento, electricidad, gas, fibra óptica, etc.). Entonces, sabiendo donde construir y dónde no hacerlo, iniciar las obras.
La primera acción reconstructiva, la cual se da en el período del corto plazo, con la noción territorial y la visión de largo y mediano plazo, con un rumbo claro, debe ser muy efectiva, virtuosa, programada y que ruede sobre rieles. Ahora, si esto no se hace así, si no se cumplen estas etapas, si se impone la crítica negativa de que este es un proceso muy complicado y largo (muy propia de los flojos y perezosos mentales), si sigue imperando el clásico pragmatismo venezolano y la viveza criolla, si se ve la planificación como algo tedioso, incómodo y complejo, si los charlatanes de siempre dicen que para qué inventar si los expertos saben lo que debe hacerse, si no se consulta a las fuerzas vivas y sobre todo a las comunidades, habrá arrancada de purasangre, pero llegada de burro. Así, el fracaso estará garantizado, entonces habremos perdido otra gran oportunidad histórica para relanzar al país.
Existen diversos documentos y estudios sobre los cuales fundamentar la reconstrucción guaireña: Estudio técnico de EE.UU. sobre el estado Vargas del año 2000, el cual evalúa las dinámicas geográficas, representadas por las amenazas, estabilidad de laderas y el comportamiento de flujos de lodo y escombros; informe de la Universidad Metropolitana; informe de Carlos Genatios como autoridad única; informe del año 2000, sobre la sismicidad en Venezuela realizado por Japón.
Miguel Méndez Rodulfo

