Miguel Méndez Rodulfo: Reconstruir Vargas III - LaPatilla.com

Miguel Méndez Rodulfo: Reconstruir Vargas III

Emergencia: Ingeniería Forense – Demolición – Recolección de escombros – conformación de cooperativas de propietarios – Reforzamiento.

La Emergencia incluye el proceso de ingeniería forense para determinar qué pasó y porqué. Pero ella debe tener término y no prolongarse, porque si no se corre el riesgo de perder la dinámica de la ayuda internacional y caer en el abandono. De manera que debe haber un cierre para poder iniciar la etapa de reconstrucción, con una fecha tentativa pero probable que bien podría proponerse el cierre del primer semestre de 2027. Durante la emergencia, los propietarios de los edificios destruidos que tienen un pequeño porcentaje de la parcela, la cual está cubierta de escombros (restos, que por cierto, tienen que permanecer en su mismo sitio hasta que se concluya la ingeniería forense), deben organizarse y juntar varios terrenos contiguos para armar macroparcelas cuya unión y valor pueda resultarles atractivas a inversionistas que quieran construir edificaciones de baja altura y poco peso: hoteles medianos, apartohoteles, casas para vacacionar, infraestructuras comerciales que sirvan a los balnearios, marinas, clubes náuticos, campos de golf, estadios, centros comerciales, etc. Los propietarios de edificaciones derrumbadas que hayan sido previsivos y hubiesen contratado seguros antisísmicos, deberán formular su reclamo y resolver la situación, de manera que al inicio de la reconstrucción cualquier litigio se haya resuelto y la oferta de los terrenos se pueda realizar sin contratiempos.





La reconstrucción de Vargas, hay que decirlo, se debe acometer con sentido de la realidad, y esta es clara al determinar que ese estado no tiene un potencial turístico de primera, como el de Margarita, mucho menos el de Cancún. A La Guaira bajan los caraqueños buscando esparcimiento y un ambiente marino: Así, es claro que  no la visita un turista internacional que quiere disfrutar de amplias y hermosas playas. De manera que, hay que adecuarse a esa realidad, pero ser muy creativos abriendo el abanico a múltiples posibilidades.

Aunque la tecnología constructiva permite levantar edificios grandes y pesados en los suelos inestables de Vargas, el precio por apartamento sería prohibitivo por la robustez, profundidad y cantidad de las fundaciones, así como por la solidez de las columnas y vigas; pero, es que construyendo edificios altos, pero cercanos a la montaña, en terrenos más rocosos, estos tienen la amenaza latente de los deslaves. La solución parece obvia: edificios medianos y livianos, con muy buenos cimientos y estructura, en la franja inmediata a la montaña (a la fecha solo hay 40 lotes de terrenos disponibles), y edificios pequeños en la franja frente a la costa, pero retirados de ella; ahora bien, hay que privilegiar estos últimos espacios como áreas de apoyo para los balnearios, con estructuras livianas para turismo, entretenimiento, cultura y comercio. Todas las edificaciones deben levantarse alejados de los conos de deyección

De nuevo hablando de oportunidades históricas, Venezuela puede iniciar una gran cruzada, nunca empezada, para desarrollar un ambicioso programa de reestructuración y consolidación de los barrios populares pero también de su remodelación. En este sentido, Vargas es una oportunidad de oro, porque a la noble necesidad de acabar con la pobreza, se va a unir el requerimiento de proveer de vivienda a los damnificados del doble terremoto, así como también de mejorar el entorno urbano. De manera que se puede iniciar un plan de intervención urbana en los barrios localizados en la franja sur, a las faldas de las montañas, para sectorizarlos, ubicar espacios alejados de los conos de deyección, donde construir edificios para viviendas transitorias que permitan alojar a los habitantes de un sector, mientras en los terrenos liberados se levantan buenas edificaciones de viviendas permanentes para los residentes y para los damnificados. El mejoramiento de los servicios de agua potable, saneamiento (pretratamiento, tratamiento ecológico y descentralizado de las aguas residuales, mediante biodigestores y sistemas de filtración subterráneos, que abarquen conjuntos de manzanas), electricidad -paneles solares-, disposición y recolección de residuos sólidos, etc., serán aspectos clave. Esta estrategia debe replicarse en varios sectores de la franja simultáneamente, creando una dinámica virtuosa que no solamente proporcionará hogares dignos y seguros, sino empleos y mejoramiento de la economía del estado. Incluso, en esa misma faja, se pueden habilitar terrenos para la construcción de urbanismos para la clase media, vendiendo los terrenos a buen precio, de manera de sacar fondos para financiar la construcción de las viviendas sociales. La recuperación de las represas de hormigón colmatadas es muy necesario hacerlo; los gaviones sedimentados deben dejarse como escalones disipadores. Hay que construir más represas de cemento y estructuras de contención en las montañas. Vargas y muchas ciudades de Venezuela, por no decir todas, deben empezar a construir amplios depósitos subterráneos de aguas de lluvia, para afrontar las sequías cada vez más severas provocadas por el cambio climático y el efecto Niño-Niña. Este acumulador tendrá compuertas que se abrirán 15 minutos después de iniciado un chaparrón, luego de que la suciedad y los escombros se vayan por los drenajes.

Otro aspecto estratégico que tiene que ver con los barrios es su remodelación, para la consecuente mejora de la calidad de vida de sus residentes, a través de intervenciones urbanas virtuosas, al estilo Medellín, en que la edificación de centros cívicos, con arquitectura de avanzada, dotados de una muy buena biblioteca, salones de usos múltiples en los cuales se puedan realizar reuniones vecinales, actividades culturales (música, teatro, poesía, pintura, escultura, cine de autor), actividades educativas, reuniones de conciliación, dictado de conferencias, etc; con amplias terrazas, ambulatorio, farmacia social, módulo de asesoría legal, sala de computación, módulo policial, etc. También construir escuelas excelentes de turno completo, gimnasios muy bien dotados, con su piscina bien mantenida y áreas para el deporte así como para la recreación. Por otra parte, mejorar el transporte urbano del estado Vargas (tipo Transmilenio), con el agregado de sistemas de teleféricos o funiculares que conecten a las barriadas, pero también con buenas escaleras de concreto, o mecánicas, con parques de bolsillo y canchas pequeñas. Pintar las casas de la calle principal del barrio, así como las áreas altas expuestas a la vista, de colores encendidos, mediante un diseño artístico, le otorga un distintivo y un atractivo turístico a las diferentes zonas; si eso se complementa con crear en las partes bajas, de acceso, plazas, pequeños bulevares o paseos con árboles, jardines, fuentes, caminerías y esculturas, se contribuye a embellecer estas áreas populares.

Todo ello implica posibilidades distintas pero muy pertinentes de realizar a los fines de mejorar la calidad de vida de las barriadas populares. Un programa bien estructurado de habilitación y remodelación de barrios, bajo el concepto de “manzanas condominiales”, puede ser financiado por los organismos multilaterales.

La gerencia de todo este proceso de planificación, de la ingeniería forense, de la culminación de la emergencia y del inicio y término de la reconstrucción, debe asumirlo una Autoridad Única de Área (AUA), al frente de la cual, por su liderazgo indiscutible, experiencia gerencial, relaciones y conocimiento del estado Vargas, veo nítidamente a Roberto Smith*. Junto a él a Nathan Jerico García y a Rusvel Gutiérrez, además de expertos en sismo resistencia, en geología y geotecnia de suelos, en microzonificación sísmica, en prevención de desastres hidráulicos, deslaves e incendios, en desarrollo urbano, en ambiente, en turismo, etc. El gobernador, el alcalde, las representaciones estadales de los ministerios (lo que incluye la rama militar) y sus institutos autónomos, deben someterse a las directrices emanadas por la autoridad única, para el cumplimiento de su misión así como de sus procesos, por el tiempo que dure la emergencia y la reconstrucción.

La excusa utilizada para descalificar al esfuerzo de planificación bajo el argumento de que es un proceso largo, complejo e inútil, es completamente falsa. Las empresas cuando hacen su presupuesto están planificando sus finanzas, ejercicio que deriva de su plan de negocios. Los países planifican su desarrollo económico y social; entonces las regiones, estados y municipios, también deben planificar. Un proceso de reconstrucción, complicado como es, con más razón debe ser planificado. La complejidad que se mira desde afuera, no es tal para un planificador experimentado, acostumbrado a realizar con efectividad su trabajo. Es el mismo caso de un especialista en Inteligencia Artificial que automatiza a una empresa; para los demás, lo que él hace es muy complejo, pero para él, ducho en la materia, es algo realizable sin grandes complicaciones. Así que ¡Adelante Venezuela!

Miguel Méndez Rodulfo

 

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