
Estados Unidos renovará el Congreso este 3 de noviembre en una elección que determinará cuánto margen tendrá Donald Trump para gobernar durante los dos últimos años de su mandato.
Por infobae.com
Para un lector acostumbrado a elecciones con un padrón que lo incorpora automáticamente, horarios comunes y reglas uniformes en todo el país, el sistema estadounidense, con una fecha común pero una organización descentralizada, puede resultar desconcertante.
Cada estado organiza las elecciones y fija la mayor parte de las reglas: cómo inscribirse, qué documentos presentar y cuándo votar, y las autoridades locales se ocupan de llevarlas adelante.
El voto es voluntario. Para participar se requiere ciudadanía estadounidense, tener al menos 18 años y cumplir las condiciones de residencia que fije cada estado. Además, salvo en Dakota del Norte, los electores deben estar registrados.
Los plazos de inscripción cambian según el estado: algunos permiten anotarse el mismo día de la elección y otros cierran el registro con semanas de anticipación. Indiana, pro ejemplo, cerró la inscripción el 5 de octubre: quien no se registró antes del cierre ya no puede anotarse para votar en estos comicios. En California, en cambio, quien no llegó al plazo puede completar una inscripción condicional hasta hoy mismo, en la oficina electoral de su condado o en un lugar de votación presencial. Esto permite registrarse y emitir un voto que se cuenta una vez que las autoridades verifican que la persona cumple los requisitos.
Una vez inscriptos, los electores también tienen distintas opciones para emitir su voto. En Nueva York, por ejemplo, pueden votar por correo o hacerlo presencialmente. Para estos comicios, el estado habilitó un período de votación anticipada del 24 de octubre al 1 de noviembre, además de la jornada del 3 de noviembre. Los documentos que deben presentar para votar en persona también dependen del estado.
En estas elecciones se define el Congreso, formado por la Cámara de Representantes y el Senado. Ambas cámaras deben aprobar las leyes y los fondos para financiar al gobierno. Por eso, quién las controle puede facilitar o frenar los planes del presidente. Si bien los mandatos del nuevo Congreso comenzarán el 3 de enero de 2027, el resultado puede tener consecuencias políticas inmediatas.
Las midterms, que se celebran justo a mitad del mandato presidencia, renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, cuyos integrantes permanecen dos años en el cargo. Cada elector vota por el representante de su distrito, una zona electoral que elige una banca. Los estados más poblados tienen más distritos y, por lo tanto, más representantes. De hecho, un mismo estado puede enviar a esa cámara legisladores republicanos y demócratas.
También se eligen 35 senadores: 33 en elecciones ordinarias y dos en elecciones especiales, en Florida y Ohio, para completar los mandatos que quedaron vacantes en 2025, cuando Marco Rubio asumió como secretario de Estado y JD Vance como vicepresidente. Además, 36 estados eligen gobernador.
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