La historia de la colombiana que murió junto a la familia que cuidaba en un avión en Florida

La historia de la colombiana que murió junto a la familia que cuidaba en un avión en Florida

El retrato de Ana María Ramírez Cetina acompaña los restos de la avioneta siniestrada en una calle de Palm Beach, Florida – crédito (Imagen Ilustrativa Infobae)

 

Ana María Ramírez Cetina tenía 23 años, era oriunda de Bogotá y había viajado a Estados Unidos con la ilusión de construir un mejor futuro.

Por El Heraldo





Se había graduado como ingeniera biomédica en Colombia, pero las dificultades para homologar su título profesional en el exterior la llevaron a buscar otras oportunidades laborales, contó su hermana Angie Ramírez Cetina en una entrevista a Caracol Radio.

Pero su historia de vida terminó trágicamente el domingo 1 de noviembre de 2026, cuando murió en el accidente de un jet privado en Florida.

La joven colombiana era una de las nueve personas que viajaban en un Learjet 60 que cubría la ruta entre Austin, Texas, y North Eleuthera, en las Bahamas. Ana María trabajaba como niñera de Emma y Charlie, de cuatro y dos años, respectivamente, hijos del empresario Adam Robinson y su esposa, Helen Sharp, quienes también fallecieron en el siniestro.

Asimismo, más allá de la tragedia aérea, los testimonios de sus familiares han permitido conocer detalles de la vida de una joven que salió de Colombia buscando oportunidades, que mantenía una relación muy cercana con su familia y que, hasta sus últimas horas, tenía presente a su mamá.

De acuerdo con el relato de su hermana Angie Ramírez Cetina, Ana María había emigrado a Estados Unidos hacía cerca de dos años junto a su madre. Inicialmente se establecieron en ese país con la intención de encontrar mejores oportunidades y comenzar una nueva etapa.

La joven había estudiado Ingeniería Biomédica en la Universidad ECCI, en Colombia. No obstante, el proceso para homologar su título y ejercer su profesión en Estados Unidos resultó complicado, por lo que decidió buscar una alternativa laboral mientras encontraba la manera de avanzar con sus proyectos.

“Para ella fue un poco difícil, pues, encontrar un trabajo allá, poder homologar la carrera de aquí allá. Es un poco complejo, entonces ella no se podía quedar quieta. Tenía que buscar un trabajo, tenía que buscar un ingreso y logró encontrar esto”, contó.

Así llegó a trabajar como niñera de los hijos de Adam Robinson y Helen Sharp, una familia con la que, según contó su hermana, construyó una relación muy especial.

Ana María cuidaba a Emma y Charlie y se había encariñado profundamente con ellos. Su hermana explicó que la joven quería mucho a los pequeños y a sus padres, y que se sentía feliz de formar parte de ese hogar.

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