
El Departamento de Estado de EEUU anunció este jueves 5 de noviembre recompensas de hasta 50 millones de dólares por información que permita capturar o condenar a tres de los principales cabecillas del Tren de Aragua, organización criminal venezolana designada como terrorista extranjera por la administración de Donald Trump.
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La medida fue comunicada por el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, mediante un pronunciamiento que detalla los nuevos montos autorizados bajo el Programa de Recompensas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (TOCRP).
El principal objetivo es Yohan José Romero, alias “Yohan Petrica”, señalado por las autoridades estadounidenses como el actual máximo jefe de la organización. La recompensa por información que conduzca a su arresto o condena pasó de 4 millones a 20 millones de dólares.

Por Giovanni Vicente Mosquera Serrano, conocido como “Giovanni” o “El Viejo”, Washington elevó la suma de 5 millones a 15 millones de dólares, mientras que incorporó una nueva recompensa de 15 millones por Juan Gabriel Rivas Núñez, alias “Juancho”.

De acuerdo con los documentos judiciales citados en el comunicado, Romero dirige las operaciones de la estructura criminal, entre ellas actividades de narcotráfico, explotación ilegal de oro en Venezuela y asesinatos. Las autoridades estadounidenses sostienen que Mosquera Serrano y Rivas Núñez ocupan posiciones subordinadas directamente a él, aunque con responsabilidades territoriales diferentes.

En particular, Mosquera Serrano estaría encargado de coordinar las actividades del Tren de Aragua en EEUU, Colombia y Centroamérica, mientras que Rivas Núñez supervisaría las operaciones dentro de Venezuela.
El nombre de Mosquera Serrano ya figuraba entre los diez fugitivos más buscados por el FBI, organismo que lo vincula con actividades de narcotráfico y apoyo material a una organización terrorista. Las autoridades también lo acusan de dirigir actos violentos relacionados con robos, extorsiones y secuestros.
La ofensiva judicial contra los presuntos dirigentes de la banda tiene antecedentes en una acusación federal divulgada por el Departamento de Justicia en diciembre de 2025. En ese expediente, presentado ante un tribunal del Distrito Sur de Texas, los fiscales atribuyeron a la cúpula del grupo delitos relacionados con el tráfico de drogas, la extorsión, los secuestros y el contrabando de oro.
Según el nuevo comunicado, el 29 de julio de 2026 se presentó una acusación sustitutiva contra Romero, Mosquera Serrano y Rivas Núñez por conspiración para proporcionar, suministro e intento de suministro de apoyo material a una organización terrorista extranjera. Mosquera Serrano también enfrenta cargos vinculados con la distribución internacional de cocaína y conspiración para cometer ese delito.

