
La mañana de este martes 28 de marzo, en la sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el embajador de Venezuela ante la ONU, Alexander Yánez, armó una pataleta y rechazó las acusaciones de represión y persecución a venezolanos, calificando los informes presentados como “propaganda” financiada por intereses extranjeros.
Por lapatilla.com
Yánez centró su discurso en desviar la atención de las denuncias sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela, atacando a la Misión de Determinación de Hechos sobre Venezuela y a los países que la respaldan.
“El informe presentado hoy por una irrita misión cuya existencia se basa en los dólares de la USAID y la Unión Europea en el obstinado y fracasado intento de cambiar el gobierno de Venezuela”, declaró Yánez, comparando el informe con “propaganda” de la oposición venezolana.
El embajador acusó a los países occidentales de utilizar el Consejo de Derechos Humanos como “instrumento de coerción y chantaje contra los pueblos del sur”, criticando el financiamiento de misiones que, según él, no tienen “ningún propósito en favor de los derechos humanos”.
Yánez cuestionó la imparcialidad de la Misión de Determinación de Hechos, alegando que se basa en “fuentes inventadas o políticamente motivadas, financiadas por la corrupción de USAID, sin rigor científico y con alevosa premeditación”.
El delegado del régimen de Maduro también criticó el presupuesto asignado a la misión, calificándolo de “derroche” y comparándolo con la falta de condena a las acciones de Israel en Palestina.
Las declaraciones de Yánez contrastan con los informes presentados por la Misión de Determinación de Hechos y organizaciones de derechos humanos, que documentan graves violaciones en Venezuela, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, tortura y persecución política.
