
El ministro de Interior del chavismo, Diosdado Cabello , encabezó este jueves la incautación de un galpón con presuntos explosivos en el estado Anzoátegui, que forman parte de una supuesta campaña de “acciones terroristas” que se estarían realizando en territorio venezolano.
Cabello, en presencia con el gobernador chavista Luis Marcano y funcionarios militares y policiales, aseguró que el recinto forma parte de una empresa privada que hacía negocios con Pdvsa, aunque cuenta con más de ocho años que no tienen contratos.

De acuerdo a las declaraciones de Cabello, lo incautado era para «operaciones petroleras», sin embargo, de acuerdo al reglamento no puede tener más de 50 kilogramos de explosivos y más de 100 detonadores eléctricos. “Entonces uno se pregunta cómo tienen ellos aquí más de 1 mil 500 kilos de explosivos”, dijo.
Agregó que los explosivos encontrados son capaces de generar un «margen de destrucción de casi un kilómetro».
El representante del chavismo volvió con la suposición de que el material encontrado forma parte de un presunto plan de desestabilización que estaría encabezado por carteles de la droga y dirigentes políticos venezolanos.

