
El gobierno de EE.UU. reveló detalles de un programa secreto satelital que utilizó para espiar a la Unión Soviética en los momentos de máxima tensión entre ambas naciones.
Por Gizmodo
La NRO, Oficina de Vigilancia Nacional, desclasificó recientemente sus satélites espía JUMPSEAT. Ocho de estos satélites se lanzaron a una órbita extremadamente elíptica entre 1971 y 1987. El Pentágono había desarrollado los JUMPSEAT como parte del programa de la Fuerza Aérea estadounidense para el proyecto EARPOP, con el fin de construir satélites capaces de interceptar o desencriptar emisiones electrónicas desde la Tierra.

“No se puede subestimar la importancia histórica del JUMPSEAT”, declaró James Outzen, director de la NRO, en el Centro de Estudios de Vigilancia Nacional. “Su órbita le brindó a EE.UU. un ventajoso punto de vigilancia para recoger señales singulares y críticas de inteligencia desde el espacio”.
Órbita clasificada
Desde que la Unión Soviética lanzó el Sputnik en 1957, a los EE.UU. les preocupó el espacio como potencial dominio del espionaje y las actividades militares. El JUMPSEAT fue posterior al lanzamiento de los satélites electrónicos de vigilancia ya existentes, GRAB y POPPY.
EE.UU. había lanzado sus anteriores satélites a la baja órbita terrestre y necesitaba recoger datos de inteligencia desde un punto diferente en el espacio, por lo que se diseñaron los JUMPSEAT para que operaran en una órbita altamente elíptica, llamada Molniya.
Los satélites en la órbita Molniya tienen un período orbital de unas 12 horas, y en su perigeo se acercan a la Tierra a unos 1.000 kilómetros en tanto que su punto más lejano, el apogeo, es de 40.000 kilómetros. Estas órbitas elongadas son ideales para la cobertura continua y de larga duración en regiones de alta latitud del hemisferio norte.
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