
Una joven de 29 años empezó a sentir dolor en la cadera y una hinchazón abdominal que no desaparecía. Decidió consultar a un especialista, pero tuvo que esperar casi diez meses para conseguir un turno. Cuando finalmente la atendieron, el diagnóstico fue grave.
Por: TN
Todo comenzó cuando Tamara Mulley tenía 27 años y decidió acudir a su médico por una inflamación abdominal persistente. Desde la adolescencia había experimentado molestias similares, pero siempre las relacionó con el ejercicio o dolores habituales.
En la primera consulta le mencionaron la posibilidad de endometriosis y la derivaron a ginecología. Sin embargo, el turno demoró casi un año, mientras los síntomas continuaban.
Con el paso de los meses, el dolor empezó a afectar su rutina diaria. Le costaba permanecer de pie en el trabajo y necesitaba sentarse con frecuencia. La situación se volvió más preocupante cuando comenzó a tener dificultades para respirar y decidió acudir a la guardia. Allí le realizaron una radiografía que mostró una anomalía y le indicaron una tomografía para profundizar los estudios.
Pocos días después fue derivada al Guy’s Hospital Cancer Centre, en Londres. El 23 de diciembre de 2023 recibió la confirmación: tenía colangiocarcinoma en estadio 4, un cáncer poco frecuente de las vías biliares que ya se había extendido a la cadera, la columna, la clavícula, los pulmones y el hígado.
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