
Una agenda de color negro de Plus Ultra con anotaciones de Julio Martínez Martínez, «testaferro» de José Luis Rodríguez Zapatero en palabras de los investigadores, revela que los dos vascos detenidos por Nicolás Maduro en septiembre de 2024 eran agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) tal y como afirmaba el régimen chavista desde el momento de su arresto. Un extremo que siempre ha negado el Gobierno de Pedro Sánchez y los propios servicios secretos españoles.
Por theobjective.com
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional indica en un informe del caso Zapatero, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, que esta agenda incautada en el registro de Julito Martínez, con anotaciones a lo largo de 86 páginas, muestra cuáles eran las «conexiones de alto nivel» o el desarrollo «económico y/ o de los circuitos de poder institucional» que tenía la persona de máxima confianza del expresidente del Gobierno.
«Las anotaciones y evidencias halladas revelan una posible intervención en decisiones estratégicas de carácter público como es la liberación de presos en Venezuela o la intervención de agentes del servicio de inteligencia español (CNI) en relación con lo que parece corresponder con la repatriación de Edmundo González y numerosas anotaciones respecto de la oposición al gobierno de Venezuela», se subraya por parte de los policías de la UDEF.
«Las anotaciones y evidencias halladas revelan una posible intervención en decisiones estratégicas de carácter público como es la liberación de presos en Venezuela o la intervención de agentes del servicio de inteligencia español (CNI) en relación con lo que parece corresponder con la repatriación de Edmundo González y numerosas anotaciones respecto de la oposición al gobierno de Venezuela», se subraya por parte de los policías de la UDEF.
Por ejemplo, se habla de una «propuesta de reforma constitucional» con una hoja de ruta de cuatro años -los mandatos de presidente en Venezuela son de cinco-, en la que se introdujese «la figura de un primer ministro, inspirada como así consta en el modelo francés» y la creación de un Consejo de Estado que funcionase como segunda cámara. ‘Julito’ Martínez también anota la inclusión de una amnistía, algo que ha llevado a la práctica Delcy Rodríguez desde que está en el poder, y que una vez con la reforma aprobada, en el plazo de un año habría elecciones locales y regionales -a gobernadores, en concreto-.
Para dulcificar el inicio del nuevo mandato de Maduro, el amigo de Zapatero escribe la necesidad de nombrar al menos un ministro independiente en el Gobierno. Una figura que tendría que ser «no chavista», con el fin de «fortalecer (la) legitimidad y futuro político al país». En ese punto, se identifica a la persona que podría ocupar ese cargo. Se trata de «Albacete, hombre de MCM», en alusión al empresario Ricardo Albacete Vidal, persona vinculada a María Corina Machado y que había sido detenido el 12 de julio de 2024, poco antes de las elecciones presidenciales.
El 15 de mayo del año pasado, se producen numerosas detenciones en Venezuela –«reflexión», anota el dueño de Alternativa Relevante- que llevan a muchos de los arrestados a prisión por asuntos políticos. Entre ellos, están Enrique Márquez, vicepresidente del Consejo Nacional Electoral de Venezuela entre los años 2021 y 2023; Rafael Tudares, el yerno de Edmundo -«hace mucho daño al Gobierno», se lamenta-; Leocenis García, que ya había sido detenido por el Sebin venezolano en septiembre de 2024; o la hispano-venezolana Rocío San Miguel, abogada y activista de los Derechos Humanos. «Esto no es un signo de debilidad, sino un signo de fortaleza», se subraya en la agenda al hablar de la represión de Maduro.
Tras ello, ‘Julito’ Martínez anota la reflexión de cuánto queda para «rehabilitar» a Rafael Ramírez, un exministro chavista caído en desgracia con Maduro en 2017 y que había expresado su deseo de presentar una candidatura presidencial. También se analiza la situación de los opositores refugiados en la embajada argentina de Caracas, cuando el edificio se quedó sin electricidad ni agua, así como la referida reforma constitucional que Zapatero tenía en mente y que debería «llevarse a cabo sin asesores internos, solo consultas la soberanía es de Venezuela».
Los presos vascos Basoa y Martínez
La siguiente anotación, en la página 27, es la más llamativa pues se centra sobre la situación de los presos políticos en Venezuela en ese inicio de 2025. El socio de Zapatero apunta dos cifras: 337 y 146 presos, de los cuales un 20% se podría valorar su puesta en libertad a «finales de marzo (o) primeros de abril)» como gesto de buena voluntad del régimen bolivariano.
Tras ello, se hace la pregunta de cómo se tendría que hacer la propuesta de dichas liberaciones y que en ellas, hay que «incluir los dos del CNI», en referencia a los ciudadanos vascos José María Basoa y Andrés Martínez, quienes habían sido detenidos cerca de la frontera con Colombia bajo la acusación de ser «terroristas y agentes del CNI». La liberación previa, en febrero del año pasado, de seis estadounidenses detenidos en Venezuela por supuestos delitos de conspiración y terrorismo había permitido a la CIA saber que Basoa y Martínez se encontraban en buen estado en la cárcel de El Rodeo I en un régimen «de semi aislamiento». La información fue transmitida a las autoridades españolas, según reveló THE OBJECTIVE.

Maduro se mostró muy beligerante con estos españoles cuando se produjo las detenciones en septiembre de 2024. En aquel momento, afirmó que ambos eran «terroristas» que en «sus tiempos libertarios ponen bombas», mientras que sus familiares insistían en que eran simples turistas. «Es un nuevo tipo de turismo: turismo de aventura. Vienen a poner bombas y matar gente aquí. Turismo explosivo», ironizó el perdedor de los comicios del 28 de julio de 2024 durante su intervención en el programa Con Maduro+.
Maduro insistió en que «los capturados están convictos y confesos» y que las «pruebas» mostradas no eran «ni el 10% de la plena prueba que ya está en manos de los órganos de justicia». Al hilo de ello, advirtió de que los magistrados venezolanos habían encausado «a los turistas pacíficos» de «varias» nacionalidades europeas «que venían a poner bombas y a matar». Por su parte, el ministro venezolano del Interior, Diosdado Cabello, acusó a Basoa y Martínez de tener «vínculos con el Centro Nacional de Inteligencia» español y con figuras cercanas a la oposición venezolana que estarían preparando «un plan para asesinar» a Maduro, su vicepresidenta y otros dirigentes del chavismo.
El Gobierno de Pedro Sánchez negó que los dos detenidos perteneciesen a los servicios de inteligencia españoles y Exteriores transmitió una nota verbal de protesta a Caracas «pidiendo acceso a los detenidos». El incidente se produjo en medio de las tensiones diplomáticas entre Venezuela y España, después de que nuestro país acogiese a Edmundo González tras concederle asilo político.
Precisamente, la agenda de ‘Julito’ Martínez indica tras la mención a los presuntos espías del CNI que el enlace de Zapatero con el presidente electo, el exdiputado opositor Eudoro González Dellán, debía proponer a Edmundo González «que se venga», pero no aclara a dónde. La UDEF desliza que esta afirmación «pudiera corresponder con la repatriación de Edmundo González a España», pero las notas se redactaron medio año después del inicio del exilio en Madrid.

