
El Helicoide es una emblemática edificación en Caracas que, tras fracasar como centro comercial, se transformó en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y en una de las prisiones más temidas de América. Se describen su evolución histórica hacia un centro de detención política y tortura sistemática, documentando graves violaciones a los derechos humanos bajo la gestión del Estado venezolano.
Por lapatilla.com
A pesar de los anuncios oficiales sobre su clausura y remodelación en 2026, organizaciones como Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denuncian que la instalación sigue operativa y alberga aún a numerosos presos políticos. Estos documentos analizan el profundo trauma psicosocial y el daño emocional sufrido tanto por las víctimas directas como por sus familias debido a la persecución institucional. Además, el papel de las ONG en la visibilización de estos abusos y en la exigencia de justicia, transparencia y reparación frente a un patrón de criminalidad estatal. Esto presenta una crisis humanitaria compleja donde la infraestructura urbana ha sido instrumentalizada para el control social y la represión de la disidencia.
¿Cuál es la situación actual de El Helicoide y sus presos?
Al día 3 de junio de 2026, la situación de El Helicoide es contradictoria: mientras el régimen de Delcy Rodríguez anunció su cierre definitivo y transformación, organizaciones de derechos humanos denuncian que el recinto sigue operativo y mantiene prisioneros en su interior.
El estado actual del recinto y sus reclusos
Anuncios de Cierre: El 30 de enero de 2026, Delcy Rodríguez ordenó el cierre de la instalación para transformarla en un centro social, deportivo y cultural destinado a la familia policial y comunidades aledañas. Este anuncio fue respaldado internacionalmente por el presidente de EEUU, Donald Trump, tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026.
Operatividad Denunciada: A pesar de los anuncios oficiales, la ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denunció el 2 de junio de 2026 que el cierre “no se ha ejecutado”.
Reconfiguración Interna: El ex-comisario Iván Simonovis ha alertado que el supuesto desalojo es en realidad una reconfiguración. Según su denuncia, el área de máxima seguridad conocida como “La Máxima” sigue funcionando como centro de reclusión y tortura, mientras que otras partes del edificio continúan sirviendo como centro de formación del Sebin.
Situación de los Presos
Presos Políticos Remanentes: Los registros actualizados de JEP confirman que al menos 25 presos políticos permanecen recluidos en El Helicoide. La ONG insiste en que no se puede considerar clausurado el espacio mientras existan ciudadanos privados de libertad en su interior.
Proceso de Liberación y Amnistía: Tras asumir el poder, el régimen impulsó una Ley de Amnistía General para casos desde 1999. Desde el 8 de enero de 2026, se han producido excarcelaciones de aproximadamente 300 personas, incluyendo figuras como Rocío San Miguel y Enrique Márquez, pero el proceso ha sido descrito como lento.
Condiciones de Reclusión: Históricamente, el sitio ha sido documentado por la ONU y diversas ONG como un centro de torturas sistemáticas (descargas eléctricas, asfixias, golpes). Actualmente, los familiares de los 25 detenidos restantes exigen transparencia sobre su estatus jurídico y temen por su integridad.
Fallecimientos Recientes: Se reportó la muerte del exgobernador y preso político Alfredo Díaz el 6 de diciembre de 2025, presuntamente por un infarto mientras estaba detenido en el recinto.
La realidad constatada por observadores locales indica que El Helicoide sigue albergando presos políticos y manteniendo estructuras de los servicios de inteligencia
¿Qué detalla la ONG sobre los 25 presos actuales?
La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) ha proporcionado detalles específicos sobre la permanencia y situación de estos 25 ciudadanos, contradiciendo las versiones oficiales sobre el cierre del recinto.
Confirmación de su permanencia: Mediante sus registros actualizados al 2 de junio de 2026, la ONG confirma que al menos 25 presos políticos continúan recluidos en las instalaciones de El Helicoide. JEP enfatiza que, mientras existan ciudadanos privados de libertad en su interior, el centro no puede considerarse clausurado.
La organización exige a las autoridades venezolanas transparencia sobre el estatus real del recinto y una atención prioritaria a la situación jurídica de estas 25 personas que aún se encuentran bajo su custodia.
Condiciones de reclusión: A través del testimonio de los familiares de estos detenidos, la ONG documenta que las condiciones de reclusión siguen siendo “hostiles y opresivas”. Los familiares reportan haber visto a los presos con bajo peso, tristes o enfermos, lo que genera estados de desesperación y angustia extrema.
JEP destaca que “detrás de cada cifra hay familias” que siguen esperando respuestas y que viven en un estado de incertidumbre e impotencia al confirmar que sus parientes no han sido beneficiados por las medidas de liberación anunciadas anteriormente.
Llamado a la verificación internacional: La ONG ha alertado a los organismos multilaterales sobre la discrepancia entre los anuncios oficiales y la realidad, pidiendo que se mantenga el seguimiento del caso bajo un estricto criterio de verificación de hechos sobre el terreno.
La ONG denuncia que el cierre de El Helicoide “no se ha ejecutado” y que estos 25 presos políticos representan la prueba de que el aparato represivo sigue operativo dentro del edificio
¿Cómo funciona el área de máxima seguridad “La Máxima”?
El área de máxima seguridad de El Helicoide, conocida internamente como «La Máxima», es descrita en las fuentes como uno de los sectores más temidos y restringidos de todo el complejo carcelario.
Su funcionamiento y estatus actual según las denuncias recogidas
Centro de Reclusión y Tortura: Diversas organizaciones de derechos humanos y el ex-comisario Iván Simonovis han identificado a «La Máxima» específicamente como un centro activo de reclusión y tortura. En esta zona, así como en otras áreas de El Helicoide, se han documentado prácticas sistemáticas de maltratos contra presos políticos, incluyendo palizas, asfixias y descargas eléctricas.
Acceso Restringido: Se trata de una zona de acceso sumamente limitado dentro del edificio, lo que aumenta el temor entre los reclusos y dificulta la verificación de las condiciones de quienes se encuentran allí retenidos.
Persistencia operativa pese a anuncios de cierre: Aunque el gobierno interino anunció el cierre de El Helicoide en enero de 2026, denuncias recientes indican que «La Máxima» sigue funcionando bajo una lógica de “reconfiguración interna” del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). Según Simonovis, mientras otras áreas se vacían o se transforman, este sector de máxima seguridad permanece operativo para la custodia de prisioneros.
Condiciones Hostiles: Los familiares de los detenidos que logran acceso a visitas describen que las condiciones dentro de las áreas de custodia son «hostiles y opresivas», reportando que los presos muestran signos de bajo peso, enfermedad y cambios drásticos en su estado anímico.
Rol en la Estructura Represiva: «La Máxima» es considerada una pieza clave de la maquinaria institucional del Estado para neutralizar la disidencia mediante el miedo y el aislamiento. Expertos de la ONU han advertido que áreas como esta forman parte de un aparato represivo que, pese a los cambios políticos, aún no ha sido desmantelado totalmente
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