
El Servicio de Seguridad de Suecia alertó que la situación del país en términos de riesgos es “grave” y podría empeorar en un contexto de “gran incertidumbre”, según su informe anual publicado este martes. La agencia identifica a Rusia como una de las principales amenazas, señalando posibles ataques militares, sabotajes encubiertos, ciberataques y actividades de inteligencia hostiles.
La directora del organismo, Charlotte von Essen, advirtió que el entorno internacional actual es “problemático” y los cambios pueden producirse con rapidez, lo que genera “consecuencias a largo plazo”. “Existe un riesgo sustancial de que la situación se deteriore más y esto podría ocurrir de una manera difícil de predecir”, afirmó en un comunicado.
El informe destaca que Suecia enfrenta riesgos tanto por la acción de “potencias extranjeras hostiles” como por el extremismo violento. En ambos casos, las autoridades advierten que el país podría ser “utilizado” en conflictos internacionales.
Las amenazas híbridas incluyen tácticas como el ciberespionaje y la manipulación informativa, mientras que en el plano interno preocupa el auge del extremismo. Si bien el terrorismo islamista sigue siendo un foco de atención, el Servicio de Seguridad considera que la radicalización de grupos de extrema derecha también requiere vigilancia.
El informe también subraya el incremento del discurso de odio, con la expansión de la retórica xenófoba, el aumento del antisemitismo y la normalización de teorías de la conspiración. Estas tendencias podrían servir como “caldo de cultivo para el extremismo violento”, advierte el documento.
