
Según informaron funcionarios estadounidenses, la administración Trump está negociando un acuerdo con Venezuela que sentaría las bases para una posible presencia militar estadounidense a largo plazo en el país.
Estas conversaciones podrían abrir la puerta a una nueva etapa, notable y quizás arriesgada, en la relación de Estados Unidos con Venezuela, a medida que los dos antiguos adversarios intentan avanzar hacia la cooperación militar.
Los altos funcionarios de Venezuela se han vuelto sumisos al presidente Trump desde que las tropas estadounidenses mataron a decenas de personas en un ataque nocturno contra Venezuela en enero y se llevaron a Nicolás Maduro a una prisión en Nueva York.
En un discurso pronunciado el lunes en Washington, el Sr. Trump se refirió a “nuestra conquista de Venezuela”.
Las negociaciones son la manifestación más reciente de las políticas cada vez más militarizadas del gobierno estadounidense en América Latina. El Sr. Trump y sus principales asesores han ordenado a las tropas que lleven a cabo operaciones en toda la región, incluidas acciones conjuntas con fuerzas en Colombia, Ecuador y Venezuela.
El ejército estadounidense también ha llevado a cabo decenas de ataques letales contra embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico oriental que, según muchos expertos legales, constituyen ejecuciones extrajudiciales.
La administración Trump ha estrechado sus lazos de seguridad con muchos de los gobiernos de derecha de la región y mantiene tropas y recursos militares en bases de toda Centroamérica y Sudamérica.
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