Las matemáticas simples del chavismo, por José Romero - LaPatilla.com

Las matemáticas simples del chavismo, por José Romero

Para un análisis correcto, es importante definir el contexto de la situación venezolana. ¿De acuerdo?

Dicho esto, ya vemos que para acabar con el régimen no es cuestión de detener, neutralizar a un líder o jefe, porque es una mafia multicéfala. Tampoco es un tema de ideologías políticas, es una organización criminal con ramificaciones internacionales, incluso dentro del poder en los propios Estados Unidos. Que fue atacada y mermada, sí, pero solo capturaron a un par de capos, mientras el resto siguen vivos y libres, mejor aún, todavía en el poder.





El balance del régimen es simple: Su peor temor ya ocurrió, pero el peor escenario no se dio. Es decir, ante la opción de perderlo todo (poder, libertad, vidas y bienes) solo se llevaron a dos de ellos, ¡genial!

Resultado: Quedaron vivos, libres y conservando el poder, eso de “tutelado” no es relevante, porque peor es nada. Poder es poder.

¿Usted alguna vez le ha dado un “chancletazo”  a una cucaracha que, inmediatamente, queda patas arriba “muerta”? Entonces, mientras busca la escoba y la pala para botar el cadáver, resulta que, al regresar al sitio, ve al insecto corriendo buscando esconderse para evitar el chancletazo definitivo. Esa es la situación del chavismo. Aguantaron el primer golpe y se hacen los muertos, sumisos, obedientes, pero solo están midiendo la distancia que necesitan recorrer para llegar a ese sitio donde ya estén a salvo del remate.

Jamás debemos volver a cometer el error de creerles tontos, son realmente astutos, tienen excelentes asesores, entre sicólogos, sociólogos, que les orientan a camuflarse y hacer ver solo lo que ellos quieren que veamos. Sin dejar de mencionar que, al carecer de escrúpulos o conocer de sentimientos nobles como el honor o la lealtad, están dispuestos a entregar a los suyos, como hicieron con Maduro y Cilia, o ya saben y han calculado cuánto dinero van a perder mientras dure la situación, pero, peor aún, la vida, bienes, libertad de los venezolanos, siguen en sus manos, no porque tengan la capacidad, después del 03/01, de hacer el mismo nivel de daño a la gente, sino debido a que son maestros en el manejo de las sensaciones, de las imágenes, para que no se note que, si el pueblo decide volcarse a las calles, aunque sea un 30% del pueblo, están acabados.

Yo lo llamo el “efecto pez globo”, que en realidad es un animalito venenoso para muchas especies mas no para el tiburón. Entonces, cuando ve a un tiburón aproximarse, se infla, incrementando ostensiblemente su tamaño y mostrando unas espinas que generan temor,  esperando que el depredador, ante lo que percibe, decida no engullirlo.

Para aterrizar lo del ejemplo, no es que desprecie el poder de la amenaza de Diosdado, Fredy Bernal, Valentín Santana y otros personajes, que aseguran que pueden convertir Venezuela en una especie de Vietnam. Sino que un escenario de insurgencia en nuestro país no cuenta con los elementos para ser exitoso en su objetivo. O sea, será capaz de hacer ciertos daños inicialmente, pero a medida que pase el tiempo irá perdiendo esa capacidad. ¿Por qué? Debido a que no tienen los corazones y mentes del pueblo venezolano de su lado, al contrario, donde se detecte una célula de ellos, la misma gente los denunciará, solo eso ya es garantía de derrota. Y es que las proporciones entre quienes quieren libertad y democracia contra los que quieren que esto continúe, conservadoramente, es de 95% a 5%. Luego, en algún momento llegará el liderazgo de las fuerzas democráticas, con María Corina Machado y otros más, con la capacidad de aglutinar a ese 70% de policías y militares, organizarlos, reentrenarlos, dotarlos y dirigirlos al combate de esos enemigos armados, posiblemente con el apoyo de otros aliados que combinarán fuerzas para derrotar ese experimento del último intento del chavismo por sobrevivir mientras hace ingobernable el país. Porque estaría en juego la estabilidad del hemisferio occidental.

Por lo tanto, luego de sobrevivir como cucarachas, ahora se inflan como pez globo. Es su única apuesta, que el tiburón (nosotros y nuestros aliados) se crea lo que parece que es, que en realidad no es, pero todo depende de la percepción y capacidad de análisis de cada actor.

Es matemática simple: El no haberlo perdido todo, significa que deben resistir y hacer lo que sea para sobrevivir, porque desde el 03/01, los norteamericanos dicen que poseen una estrategia de 3 fases, pero el chavismo solo tiene una: Resistir a cualquier costo. Día tras día, esperando por las acciones de esos agentes o socios por conveniencia que tienen comprados en todo el mundo, incluso en los Estados Unidos, para que hagan sus movimientos, traten de comprar más gente con cargos clave que les asegure impunidad y esperan por un “factor X” que cambie el panorama dejándoles instalados en el poder con un neototalitarismo reforzado. Y mientras se mantengan allí, bajo cualquier denominación, están ganando.

No hay enemigo pequeño y si se posee la fuerza para obligar a una rendición incondicional, cualquier cosa que se haga distinta a esa, es un error, no importa cómo quieras explicarlo. Sobre todo, cuando eres un tiburón y lo que tienes al frente no es más que un pez globo.

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